Andalucía, en el sur de España, es una región con un complejo encuentro de culturas. A lo largo de su historia, formó parte del Imperio Romano, El Califato Omeya y el Reino de Castilla, entre muchas otras civilizaciones. 

Conocida en la Edad Media como Al-Andalus, este territorio, inicialmente bajo poder islámico, perdió terreno ante los reinos cristianos en el periodo conocido como la Reconquista.

Esta batalla entre religiones, que duró desde principios del siglo VIII hasta finales del siglo XV, se aprecia hoy en su arquitectura, la cual atrae miles de turistas  a visitar sus hermosas calles, viviendas, templos y palacios.

Hoy te comparto tres complejos arquitectónicos que no puedes perderte si tú también quieres aprender más de la historia de la Reconquista en Andalucía.

La Mezquita-Catedral de Córdoba

El Emirato de Córdoba inició la construcción de esta mezquita en el año 786. Mientras la organización política de Al-Andalus evolucionaba de emirato a califato, el edificio pasó por varias ampliaciones y remodelaciones, convirtiéndose en una de las mezquitas más grandes durante la Edad Media. 

Tras la reconquista de Córdoba en 1236, el espacio fue declarado una catedral cristiana y dentro de él se construyeron diferentes capillas sin hacer muchas alteraciones al recinto islámico. Fue hasta el Renacimiento cuando se derribó gran parte la mezquita original para hacer en el centro una nave gótica que terminó de construirse en el siglo XVI.

Hoy en día, el interior de este santuario cuenta con 365 arcos de piedra caliza pintada de rojo y blanco, dando la impresión de un palmeral que rodea a la catedral renacentista de mármol.

 

View this post on Instagram

 

A post shared by Mariana Aramburu (@m_buru) on

El Alcázar de Sevilla

Este complejo fue construido inicialmente como un fuerte por el Emirato de Córdoba tras conquistar la ciudad en el siglo X.

Durante los años siguientes se construyeron también caballerizas, un palacio de residencia para la dinastía abadí, y se extendieron sus murallas para conectarlo con otras fortificaciones a lo largo del río Guadalquivir.

La corona de Castilla conquistó Sevilla en el año 1248 y mandó a construir en el Alcázar un palacio gótico como residencia para su corte. 

Actualmente, la mezcla de arquitecturas cristiana e islámica se puede apreciar en su Palacio Mudéjar, sus baños subterráneos, sus fuentes y una decena de patios y jardines.

 

View this post on Instagram

 

A post shared by Mariana Aramburu (@m_buru) on

La Alhambra

Sin duda, la Alhambra es el edificio más representativo de Al-Andalus. Ubicada en una de las colinas más altas de Granada, su nombre proviene de la palabra “rojo” en árabe, y los inicios de su construcción datan desde el año 889.

Su época de mayor esplendor sucedió durante el mando de la dinastía Nazarí, la última dinastía musulmana que reinó sobre Granada.

Durante esta época, dentro de la fortaleza, se construyeron palacios, jardines y el Generalife, una villa exclusivamente de uso recreacional para los gobernadores de Al-Andalus.

La toma de la Alhambra es posiblemente uno de los acontecimientos más importantes al final de la Edad Media: en 1492, los Reyes Católicos alzaron aquí la cruz cristiana, marcando, después de más de 700 años, el fin de la Reconquista.

 

View this post on Instagram

 

A post shared by Mariana Aramburu (@m_buru) on

Fotos: Mariana Arámburu