La Federación Nacional de Cámaras Provinciales de Turismo (FENACAPTUR) en conjunto con IDE Business School plantean una estrategia de competitividad turística a través de la creación de un clúster turístico, con la finalidad de generar alianzas entre la empresa privada y la gestión pública en beneficio de la promoción y comercialización de la actividad turística en el Ecuador.

La característica principal de los clúster es la de asociar o reunir una cantidad significativa de empresas que actúan en torno a una actividad productiva central (turismo, tecnología, producción industrial, etc.). La definición del clúster turístico es la agrupación de empresas que se localizan en un mismo territorio turístico, que tienen una oferta especializada y mantienen relaciones de cooperación, articulación y aprendizaje, entre sí y con otros actores locales como gobierno, asociaciones de clase, instituciones de crédito, academia e investigación. (Vignati, 2009 ) 

El clúster es la estructura organizacional que sustenta las operaciones dentro de un destino turístico (cabe recalcar que un solo destino turístico puede constituirse o componerse de una serie de clústers con ofertas complementarias y diversas). En base a estas características  la iniciativa de la FENACAPTUR debe enmarcarse primero en la organización de los diversos clústers en el territorio ecuatoriano para después poder comercializarlos como destinos turísticos. 

Según James Gollub los clústers turísticos son sistemas productivos muy eficaces, cuya organización exige voluntad política, coordinación, visión compartida y sobre todo liderazgo, ya sea público o privado. Dentro de los desafíos presentes en la organización de los clústers turísticos podemos enunciar los siguientes: a) desarrollar una mentalidad de aprendizaje e innovación; b) mejorar la eficacia y la eficiencia operacional de los servicios turísticos; c) desarrollar una posición estratégica diferenciada; y c) estar integrado a la política sectorial, de competencias y estatal. 

Dentro del análisis de la cadena de valor del sector turístico de nuestro territorio realizado por la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL) en el 2013 podemos establecer lo siguiente: Ecuador posee claras ventajas comparativas vinculadas a su patrimonio natural y cultural, potenciadas por su enorme biodiversidad; sin embargo, no ha logrado construir ventajas competitivas claras que lo diferencien de sus inmediatos competidores. 

Esto lo podemos también evidenciar pese a que en el marco de la Estrategia Nacional del Cambio de la Matriz Productiva (ENCMP) del Plan Nacional del Buen Vivir (PNBV),  el sector turismo se encontraba dentro de los 14 sectores productivos priorizados y no logró fomentar un servicio sostenible en el ámbito económico, socio-cultural y medioambiental basada en una oferta de alta calidad que valorice el patrimonio natural y cultural del territorio ecuatoriano. 

Las políticas públicas y las iniciativas de la empresa privada deben articular adecuadamente los instrumentos que apuntan a estimular la demanda y fortalecer la oferta; este es un proceso paralelo y continuo que requiere mucha coordinación. En este sentido, para desarrollar un sector turístico competitivo y sostenible aprovechando el enorme patrimonio natural y cultural de Ecuador, se requiere analizar y comprender el comportamiento y exigencias de la demanda tanto nacional y mundial, y fortalecer de  esta manera la oferta nacional para así poder captar una participación creciente de los mercados, segmentos o nichos establecidos como prioritarios.

Bibliografía Vignati, F. (2009 ). Gestión de Destinos Turísticos . Mexico : Trillas .