Me enteré de la gratificante noticia en las redes sociales: Guayaquil será la sede de la final única de la Copa Libertadores de América 2022.

Me invadió la sorpresa y la alegría e inmediatamente pensé: ¿Podrá la ciudad aprovechar esta tremenda oportunidad para dar un primer gran paso y promocionarse globalmente como un verdadero destino turístico? Pero me ganó la incertidumbre.

Y esta sensación poco entusiasta no es de ahora, es el resultado de la acumulación de varias experiencias decepcionantes a lo largo de los últimos 17 años aproximadamente, durante los cuales he podido ver que, pese a su potencial, mi amada ciudad no ha tenido un manejo planificado que la lleve a convertirse en un destino turístico referente en la región.

¿Dónde está el plan de marketing turístico de la ciudad?

El periodo al que me refiero anteriormente, lo tomo considerando la fecha de creación de la Dirección Municipal de Turismo, la que luego se convertiría en la actual Empresa Pública Municipal de Turismo, y que a su vez, diera lugar a la creación del Bureau de Convenciones de Guayaquil.

Este último, un proyecto necesario y largamente anhelado por el sector privado de la industria MICE local, que a mi criterio, navega también sin brújula ni derrotero; algo inédito para una industria que cuenta con las cartas de navegación y los mapas de ruta necesarios, al alcance de quien lo precise.

Mis opiniones no nacen de ninguna animadversión a las administraciones municipales que han estado a cargo de la ciudad, ni menos aún, obedece a antipatía personal alguna, sólo me baso en lo que veo y evidencio como miembro activo de la industria turística durante las últimas dos décadas.

La época de la Dirección de Turismo de Guayaquil

Como anécdota, recuerdo el momento en el que me entrevisté con el entonces director de turismo de la ciudad, el señor Joseph Garzozi, para solicitarle el Plan de Marketing turístico de Guayaquil; en primer lugar, como empresario turístico, buscaba orientar las decisiones de marketing de mi empresa en la misma dirección del destino, al cual además promocionaba nacional e internacionalmente; y en segundo lugar, para compartirlo en mis clases con los futuros profesionales de la industria, que en ese momento eran mis alumnos dentro de la materia de marketing turístico.  

La respuesta que recibí fue: “el plan lo tengo aquí”…, imagínense al funcionario señalando su cabeza.  En aquel momento me quedó la certeza de que no lo podría revisar, pero que si esperaba un poco, vería implementadas las acciones de ese plan.  Pasaba el tiempo y no podía apreciar alguna decisión, estrategia o acción que me indicara que dicho plan existía.

Vídeo de la campaña “Guayaquil Súper Chévere”, año 2007.

La Empresa Pública de Turismo actual

La Dirección se convirtió en Empresa Pública, y aún no hay un plan disponible o al menos a la vista (si ingresan al sitio web hay una sección para el Plan Estratégico sin información). De existir, este tipo de documentos no suelen ser “súper secretos”, no tienen porqué serlo y deben encontrarse accesibles en varios formatos.

Dejando el espacio a la duda de su existencia, por lo que se puede apreciar hasta hoy, en cuanto a turismo, la comunicación oficial no obedece a estrategia alguna o no se halla bien encaminada.

Se evidencia la falta de enfoque con solo revisar en redes sociales las diferentes cuentas oficiales de turismo. En ellas se pueden encontrar los contenidos de interés para el turista, junto a información relevante para los empresarios turísticos locales, información general sobre el día de la madre, el proceso de vacunación contra el COVID-19, o “La verdad sobre la limpieza de Guayaquil”. 

 

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Si bien es cierto se trata de información valiosa, buena parte no responde precisamente al propósito de promoción del destino; información que no cumpla con ese parámetro, simplemente deberá colocarse dentro de otra estructura de comunicación, esto es un principio elemental de marketing.

Dentro del mismo universo digital, si hablamos del sitio web oficial de turismo de la ciudad, encontramos dos: www.guayaquilesmidestino.com y www.guayaquil.travel ¿Por qué hay dos sitios? ¿Qué función cumple cada uno?  

En el marco de esta acción, el Bureau de la ciudad, creado en el 2014, recién cuenta con sitio web desde el 2020: ¿Por qué le tomó tanto tiempo a la entidad contar con su propio sitio web? ¿Cómo es que se ha promocionado durante 6 años a la ciudad de Guayaquil como destino MICE, sin una herramienta tan elemental como esta?

La marca turística de Guayaquil

Un tema aparte, que precisa de un análisis mucho más profundo y que será tratado en otro artículo, gira en torno a la marca “Guayaquil es mi destino” y la recientemente lanzada marca ciudad.  

Sobre la primera, la señora Gloria Gallardo, presidenta de la EP de Turismo, ha manifestado que, la marca “Guayaquil es mi destino” fue creada por resolución municipal, ante lo cual sería importante conocer entre otros aspectos, cuáles fueron los criterios para esta trascendental decisión. 

Personalmente creo que esta fue una marca-campaña convertida en atemporal, pero que tiene demasiadas falencias para ser considerada como tal.

De otro lado, la flamante marca de ciudad, también sería utilizada para la promoción turística de la ciudad, según manifestaron las autoridades durante su presentación.

Debo aclarar que me expreso desde la visión del marketing turístico, área en la que me desenvuelvo, lo cual no me impide desconocer que el trabajo necesario para el desarrollo y consolidación de un destino es realmente titánico, grande tanto en amplitud como en profundidad; se precisa planificar desde lo macro, bajo una visión clara, tomando en cuenta la transversalidad de los temas de gobernanza, sostenibilidad, medio ambiente, planificación urbana, políticas sociales y culturales.

Nace una nueva oportunidad

En definitiva, volviendo al tema principal que me motivó a escribir este artículo, la confirmación de Guayaquil como sede de la final de uno de los eventos deportivos más populares del continente como la Copa Libertadores de América, representa sin lugar a dudas una gran oportunidad que no podemos desaprovechar. A partir de aquí la ciudad podría dar un giro completo y definitivo, que marque el rumbo de Guayaquil como un destino turístico de relevancia.

Esta noticia llega además en un momento en el que se habla y sobre todo, se anhela una recuperación económica general post pandemia; como muchos sabemos, el turismo es una de las pocas actividades productivas que ofrece oportunidades para muchos segmentos que directa e indirectamente forman parte de la cadena de valor de toda comunidad.  Pero para esto se debe empezar a trabajar planificadamente desde ya.

Aprovechar los grandes eventos deportivos para impulsar las ciudades

Los grandes eventos deportivos han probado ser el detonante para que muchas ciudades se conviertan en verdaderos destinos turísticos y referentes de desarrollo urbanístico, tal como sucedió con Barcelona, posterior a sus olimpiadas de 1992, por mencionar el caso más destacado.

Recordemos que Guayaquil ya albergó importantes eventos deportivos el siglo pasado, fue la sede del Mundial de Natación en 1982 y una de las ciudades en las que se disputó de la Copa América en 1993.

Claro, eran otros tiempos y la ciudad aún no contaba con las facilidades urbanísticas de hoy que son indispensables para el turismo, por lo que podemos considerar al actual escenario, como una nueva oportunidad.

Sumar esfuerzos para lograr un nuevo destino turístico

Esta puede y debe ser “la oportunidad de oro” que la ciudad ha estado esperando para despegar, para convertirse y posicionarse como un verdadero destino turístico de calidad.   

En esta tarea, hay muchas voluntades y conocimientos que se deben sumar; además de voluntad política, requiere convocar a todos aquellos que puedan aportar para el objetivo común de trabajar por el futuro turístico de Guayaquil.  

Espero con este breve artículo, abrir un espacio a la discusión de estos temas que actualmente son inexistentes y a la vez, vuelvo a extender mi mano para aportar desde mi conocimiento y experiencia para que Guayaquil logre la grandeza que se merece.

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Director General de ESCAFANDRA Magazine. Profesional de marketing digital con varios años de experiencia en la industria turística. Amante de la playa (de todas las playas) y de andar en bicileta por la ciudad. Peter tiene un interés particular por explorar las ciudades como destinos culturales y de avetnura.