En este viaje vamos a atravesar el atlántico saliendo desde la costa este de Canadá, sobrevolando parte de Irlanda, Holanda, Serbia, el norte de Italia, hasta llegar a nuestro destino, el mar Egeo; señoras y señores con ustedes Atenas, Grecia.

Vuelo-De-Canada-A-Atenas

Bienvenidos al episodio

“En la tierra de Zeus y sus muchachos”

Lo poco que aprendí de la mitología griega no me sirvió de nada en este viaje. Les cuento que, para visitar Grecia, sobre todo disfrutar Atenas, hay que entender un poco la Mitología griega y por supuesto tener cierto conocimiento de historia para no estar muy perdido con esta avalancha de información que se viene. No se asusten, no es tan grave, con un doctorado en historia será suficiente.  ¡Imagínense, si en 2 horas se arma un chisme que puede pasar en casi 3000 años ahhh!

Atenas es el sitio para volver al origen

Atenas no es un destino para ir a tomarse fotos y ya. Atenas es el sitio para volver al origen, para viajar en el tiempo, para encontrarse con su pasado, los dioses y sus miedos. Esta ciudad es la madre de madres, es el principio de todo, aquí se sentaron las bases de la cultura y la civilización occidental. Es la casa de la filosofía, la que nos dio el más grande filosofo de la historia Sócrates, también a su alumno Platón y a Aristóteles entre otros.

La cultura o influencia romana que conocemos es de origen griego, los romanos les copiaron todo a los griegos, mejor dicho, se lo robaron en los 500 años que invadieron estas tierras. Razón tiene el papá de un amigo cercano griego, el señor dice “que todo lo que hoy tenemos viene de los griegos”.

La historia de Atenas

El nombre Atenas viene de Atenea la hija de Zeus y patrona de la ciudad. Atenas ha sido saqueada montones de veces, pero, aun así, ahí esta bella e intachable, conservando la historia como una madre que guarda el recuerdo de sus hijos, así esta ciudad conserva la memoria de las batallas, las invasiones, la muerte, las derrotas y también los triunfos como; el nacimiento del arte, la literatura y la arquitectura; todo esto y mucho más lo parió una sola madre.

Atenas enamora

Quizá para muchos Atenas no es la gran cosa, porque comparada con otras ciudades europeas y del mundo es demasiado antigua y no cautiva a primera vista. Para enamorarse de Atenas hay que recorrerla a pie, y perderse por sus calles, como me pasó a mí, porque no fue fácil ubicarme en una ciudad que no es cuadrada.

También hay que subirse a los montes (Licabeto, Philopipappos, areopagus, Pnyx) y divisarla desde diferentes ángulos para entender la diversidad en cada barrio o sector. Atenas no es rica, ni la más bella porque, en resumidas cuentas, Atenas es un museo en sí.

Esto es solo un resumen, no les he contado de los barrios de Atenas, ni de los sitios más populares, ni les he hablado de bares, restaurantes, comida, música y suvenires y ya se me fueron 4 páginas. ¿Tengo o no razón? No sé, eso lo dejo al criterio de cada lector, pero la verdad Atenas no es un paseo de 2 días, al menos no para mí.

Esperen más sobre esta bella ciudad, la vida nocturna y la pandemia.

Textos y fotos Marta Hernandez